Domingo y Sol. Beato Manuel
              [967] (1803-1909)

 
   
 

 

 


  
Fundador de la Hermandad de Opera­rios Diocesanos en 1883, sociedad reli­giosos primordialmente dedicada a la formación del clero secular y a la anima­ción de las vocaciones sacerdotales.
   Nació en 1836, el 1 de Abril, en Torto­sa. Orientado al sacerdocio desde niño a pesar de su prematura orfandad, estudio en el Seminario de Tortosa y se ordenó sacer­dote en el 2 de Junio de 1860. Con el Presbí­tero Benito Sanz y Fores se orien­tó a una intensa tarea de cateque­sis. Estudió Derecho Canónico al tiempo que ejercía activida­des pastorales.
   Desde 1861 ejerció su tarea sacerdotal en la Parroquia La Aldea, en las cercanías de Tortosa y fue profesor del Insti­tuto de Tortosa. Aten­día también al Colegio de Arrepentidas, de las Adoratri­ces.
   En 1866 obtuvo el Bachillerato en Artes y el año siguiente el Docto­rado en Teología, en Valencia. En 1868 organizó la Aca­demia Católica para chicos, al suprimir la Revolución de 1867 las clases de reli­gión en el Institu­to.
   En 1869 hizo un viaje a Roma. Junto a San Enrique de Ossó, trabajó en una publicación periódi­ca: "El Amigo del Pueblo". Después comenzó a editar "El Congregante", como órgano de las cofradías juveniles.
   En 1873 se orientó su atención a los seminaristas, acogiendo a tres de ellos en su casa. Se consolidó su idea en Octu­bre, con el primer grupo estable que se denominó Colegio de S. José. Luego construyó el primer edificio, en el que albergaba a un cente­nar de ellos. En 1978 serían ya casi 200 y el nú­mero aumentó a lo largo de los años.
  En Agosto de 1877 acompañó a S. Enrique de Ossó en su peregrinación tere­siana a Alba de Tormes. En 1979 inau­guró el nuevo Colegio de S. José y se ordenaron los tres primeros colegiales.
  En 1883 inició su proyecto de una "Hermandad sacerdotal" para formar al clero. Reclutó para la idea a varios sacer­dotes. El 17 de Mayo, el Obispo de Tortosa dio su aprobación verbal. El 16 de Julio, con los cuatro primeros Operarios, se retiró al Desierto de Las Palmas, en Castellón, a fin de redactar los Estatutos.
   El 1 de Abril de 1892 inauguró el Colegio de Roma con once colegiales. Ha­bían llegado con él el 29 de Marzo. Se alojaron en la casa de Monserrat, prote­gi­dos por el Cardenal Merry del Val. Pero en 1893, en Septiembre, se trasladó el grupo de seminaristas romanos al Pala­cio de Altemps, cedido por el Papa a nombre del Episcopado Español.
  En 1895 los colegios para formar seminaristas se siguieron multiplicando: Plasencia, Burgos y también Lisboa. Las solicitudes de nuevos Colegios no podían ser atendidas por ser numerosas.
   En 1897 se inició la dirección del primer Seminario Diocesano confiado a los Operario. Fue en Astorga y comenzó una nueva línea de acción que duraría más un siglo.
   En 1904, el 16 de Diciembre, sufrió un ataque apopléjico y sus últimos años pasaron en Tortosa, escribiendo y ejerciendo su ministerio sacerdotal en la medida en que la enfermedad se lo permitía. El 25 de Enero de 1909 falleció, dejando en camino cien Operarios en diez Colegios propios y en la dirección de 18 Seminarios.
   Juan Pablo II lo proclamó Beato el 29 de Enero del año 2002.